En busca del amor

17 julio, 2011


Canto bello y  Divino Pan

Abril, 1955

Y mi prima Solita miró con vergüenza ajena lo que catalogó como mi cursilería y poca dignidad: nada menos que haber tenido la osadía de publicar en “Scarlet”, “consultora del corazón” (Elite, revista semanal,1954) una almibarada llamada a galán, príncipe azulísimo, posible lector, más bien consultor del correo del amor, donde me identifiqué como jovencita de 23 abriles, de temperamento sensible y sincero quien sueña con caballero de alma refinada y buenos sentimientos, aficionado a la música y al arte en general, de buena familia y cuidada presencia, responsable y amante del hogar. Y resulta que no hubo demora en la respuesta, Scarlet publicó dos semanas después un mensaje urgente a “Primavera”, seudónimo con el que me bauticé en la misiva, en vista justamente de la relación de mi nombre con la florida estación en los países que cumplen con esas temporadas climáticas. Y entonces la consejera del corazón transcribió para mí el prometedor recado:

“¡Atención Primavera! tienes contestación: Caballero de buenos sentimientos, buena presencia, responsable, de hogar y amante de la música, quiere conocer a señorita de 23 abriles, Primavera. Por favor Scarlet, ponerme en comunicación con dicha señorita. Te lo agradeceré sinceramente. Vichenzo Harino”.

Y todo se organizó como debe ser porque yo no podía presentarme al encuentro así, de cualquier manera, sola o mal acompañada, porque si el caso era que estaba frente a serio pretendiente no debía exponerme a ofrecer una dudosa impresión con respecto a mis costumbres y modos, los cuales debían traducir, como debe ser, mi recato, por eso invité a mi madrina Prudencia, explicándole de antemano lo delicada de la situación y lo necesaria de su compañía. No olvidemos que estamos en un país provinciano, (nada de esas citas de los gringos) luego había que actuar con mucha compostura esquivando situaciones equívocas, que en este preciso caso pudieran dar motivo a malas interpretaciones sobre conducta y reputación de la dama en cuestión. Por eso la chaperona se imponía.

Y Vichenzo Harino no mentía ¿Acaso no era él hombre responsable como era mi petición?: pues sí, su cargo como primer panadero de afamado local en la cuadra de Traposos a Colón, así lo avalaba. ¿Buena familia? qué más decir, inmigrantes italianos sin ninguna relación con la mafia (nada que ver con Sicilia, ningún nexo); oriundo de Firenze (ciudad cultísima, nada que ver con el Sur, nada de meridional); familia extensa (nada de nuclear) y solidaria, con Nona y todo, matrona especialista en el pasticho con berenjena o sin ella; y además, ¿amante de la música como yo deseaba? ni que decirlo, comprobable con sólo acercarse en el momento indicado, es decir a la hora en que el pan estaba listo, y era que no salía ni un bollo de aquel horno que no escuchara La Donna e Mobile o Torna a Sorrento, cuyas notas el joven entonaba a viva voz mientras amasaba las canillas, ¿y no era acaso arte ése del canto bello? Luego Vichenzo no había mentido, y en cuanto a la buena presencia (también deseo mío), si no tomábamos en cuenta su atuendo laboral y la cobertura de harina (claro durante la faena cuando lucía cual fornido mancebo blanquísimo, níveo de harina ) y si  nos fijábamos más bien en el porte del mozo, pues ni qué dudarlo: buena estatura (hubiera dicho mi abuela) como 1.80, buen desarrollo muscular exhibido a todo dar por el escote de la almilla sin mangas por cuyos agujeros rebosaban sus musculosos brazos durante su jornada de trabajo y los cuales no dejaba de mostrar generosamente a la clientela cuando por cualquier motivo hacía su aparición en el mostrador de la panadería. Para ser sincera a mí se me movió todito cuando lo vi, y me acordé de “La Fuente del Deseo” de la MGM, película que me sacó lágrimas y gozos con los amores de la gringa y el italiano hijo de campesinos. Claro que críticas hubo, de esas malintencionadas de la familia, cosa que ocurre en toditas, y se pusieron a sacar unos antepasados de oficios nobles y que sé yo, pero de que el italiano me postró, me postró.

Relatora

Discretis, como le decían burlonamente a la tía de Abril, con mucha convicción insistía en el análisis de los hechos: Primero, no había que hacer comparaciones , para ella el hecho de que Vichenzo no era realmente el mozo que la muchacha soñaba cuando redactó su esperanzado mensaje, ésa era la pura verdad, pero, afirmaba con mucha contundencia: – Es una verdad también que en ciertas oportunidades hay que conceder, en este caso si quieres casarte pues hay que ceder, relegar los sueños y las fantasías. Hay que convencerse de que quien quiere matrimonio, lo consigue, le basta con hacer la diligencia y bajar el nivel de las aspiraciones, comprimir los anhelos. Las que se quedan para vestir santos no ponen suficiente de su parte, se quedan esperando milagros, claro –decía- que estoy hablando de mujeres normales, aunque no sean unas beldades, pero bueno, aceptables.

Otra cosa, en este caso, tratándose de Abril, damisela pobre en redondeces ¡qué problema! justamente en momentos en que Marilyn, Sofía Y Gina (las exuberantes de la pantalla) se desbordaban cual vacas holandesas generosamente entre el celuloide, y sugestivamente hacia el público,¡tú me dirás ¡y además si sumamos a ello, los 23 abriles que a lo mejor eran hasta 25, pues dime tú, para los años 50 casi 60, la joven de esta edad que no contara con novio y compromiso pues suscitaba sospechas; o si en su historia no aparecían por lo menos un par de pretendientes decididos y de cierto realce, pues el prestigio conquistador era pobre, un escuálido currículum en la carrera amorosa, entonces era de suponer que Abril padecía de grave “handicap” a favor de la soltería, porque algo, indudablemente, estaba pasando; así pues, la muchacha se encontraba en aprietos. Y bueno, no había que darle muchas vueltas al asunto, por algo la joven recurría a un correo del corazón, medida secreta y sólo provocada por un caso extremo. Entonces la respuesta debía ser analizada con mesura y cuidado sin precipitaciones y eso sí con mucha sinceridad. ¿Quieres matrimonio? Bueno ¿entonces? Te toca ser flexible

Así Discretis razonaba con su prima Pipina Galindo, entre otras cosas con el objeto de que ésta dejara esa criticadera donde enfatizaba sobre el desbocamiento de la niña, cuya elección había colocado una nota disonante en la familia.

-Fíjate lo que te digo con respecto a la soltería, -apuntaba Discretis- Abril tuvo cierto ojo en ese asunto, muy segura de que no quería dedicarse a ornamentar santos, hizo su diligencia sin complejos y fue certera su gestión, una sola carta para el correo del corazón, y el candidato apareció. Pero fue que ella vio la realidad con crudeza: o me tranzo o me quedo. Y pasa que en estos casos hay que bajarse de las nubes y pisar tierra, ¿esto significa desterrar los sueños románticos? Hasta cierto punto, aunque no podemos ser muy tajantes en esto porque la historias de amor están plagadas de eventos morgánáticos e incomprensibles, pero eso sí, llenos de pasión. En este caso tenemos que reconocer que Vichenzo no era el príncipe de los cuentos de Hadas pero para estos casos existe la imaginación, y con aquello de la buena estampa y del bello canto que el tenor afinaba desde el horno, ya había material para tejer una amorosa leyenda, la mejor para salir del trance en que se encontraba Abril. Además fíjate Alicia, -le decía años después- la carrera que ha cumplido el inmigrante, hoy en día es dueño de la cadena más prestigiosa de panaderías del Este de Caracas, además con refinada patisserie, acogedoras terrazas y rincones para tomar café al estilo italiano. Y no nos engañemos, tuvieron una prole ¡bella! y tenemos que reconocer, que el sujeto era buenmozaso, eso no se puede negar, y la pobre Abril ahí no puso tanto, porque ¡ya sabemos! las carencias de las que adolecía.


Madre angelical

17 julio, 2011



 

Antes la gente comentaba sobre mi relación con mis hijos: ¡Ay qué tierna, qué mamá gallina! Siempre dispuesta a recibir bajo el ala, a empollar, a consentir. Ahora resulta que soy un monstruo, de la ternura que me atribuían sólo ha quedado una cruel sustitución: soy una manipuladora, asfixio a mis hijos, no lo dejo respirar, y todo porque he tratado de encaminarlos, a mi juicio, hacia aquello que más les conviene. ¿Qué soy yo quien lo resuelve? Bueno, claro, no es que me adjudique ni dotes de maga, ni mente preclara alguna, pero uno que los quiere sabe mejor que nadie lo acertada o no, de tal o cual decisión. Ahora y que eso es restarles libertad ¡dime tú! Por eso inventan y me critican porque conseguí disuadir a María Susana de que esa carrera no le convenía, ya que ella era frágil y de naturaleza emotiva, luego practicar la medicina era una verdadera locura, hubiera terminado vuelta un bagazo de puro flaca, y con los nervios destrozados pues para colmo, pretendía especializarse en oncología, o sea dedicarse a un morbo de muy pocas esperanzas de curación.

madre devoradora

Bueno mi deber de madre era abrirle los ojos, por eso la mandé a Europa a que se iniciara en estudios de arte que era un área que también la conmovía ¿qué culpa tengo yo de que allí hubiera conocido a un hippy trasnochado con mentalidad de los 60 y con esas ideas de salvar al mundo con amor y paz? bueno y arte también.

Total que fueron a dar a la India donde ahora atienden leprosos, pero en calidad de enfermeros de caridad, porque ¿qué preparación les aportó la museología para curar llagas y carne carcomida? Así que ahora es el museo del horror con lo que conviven.

Se fue y no la volvimos a ver, escribe de vez en cuando (yo sinceramente, preferiría que no lo hiciera pues la última vez mandó una foto donde le agarraba la mano a una niña leprosa, no dormí en toda la noche); y resulta que ahora la culpable soy yo, según las opiniones que por ahí circulan, por dominante y absorbente, de eso y que huyó María Susana. ¡qué injusticia! Y es que la gente de verdad es maluca, porque no conformes con esto también me quieren echar en cara los trastornos de José María, un niño que desde muy temprana edad manifestó mucho carácter y un gran sentido de la prosperidad. Entonces ¿qué le tocaba? Buscar una mujer que casara con su personalidad y sus aspiraciones. Pues no, no encontró otra elección más adecuada que fijarse en una mariposa, frívola y ligera que no piensa sino en la última novedad para pedírsela a José María, además inculta y sin ninguna preparación que le permita desempeñar un papel lucido al lado del marido que tiene, que no es porque sea mi hijo, pero resultó lumbrera. Aunque yo prácticamente ni lo trato porque no hay forma ni manera que escuche mis consejos y recomendaciones, asunto que me pone histérica solamente de pensar qué irá salir de esa prole, porque además de todo se han dedicado a traer al mundo una catajarra de carajitos.

Bueno, la vedad es que les toca una buena vida porque José María produce bien y mucho, y tienen un servicio importado de primera, lo que les falta es preceptor o institutriz, porque mayordomo y hasta ama de llaves tienen (claro Helena, la esposa, no mueve un dedo sino para que le pinten la uña). Pero ¡válgame Dios, la gente no se pude convertir en canguro, (ya perdí la cuenta de cuántos llevan,  ¡hasta morochos! en ésta época, por favor hay otras cosas en qué pensar, más en un mundo amenazado por todos los males habidos y por haber. A Helena no le importó sino durante los meses que pasó embarazada, claro, si nunca los lidió, primero enfermeras y después cargadoras como las llamaba mi mamá. Y ella no suda el pan nuestro de cada día, eso le toca a José María que no tiene descanso. ¡Ah! pero yo soy respetuosa y tengo la conciencia tranquila, he cumplido con mi papel, he sido una madre que se ha inmolado por sus hijos, muchas fueron las noches de desvelos por catarros, lechinas, bronquitis, apendicitis, llegadas de madrugada, ¡los exámenes! Era yo quien presentaba cada uno, tales eran mis nervios, ¡no tuve vida con estos niños! Ni la tengo ahora. Porque la María Susana se largó, argumentando que no soportaba mis manipulaciones y que necesitaba aire para realizarse, y a mi lado ¡no! ¡no podía! Y este papanatas de José María que se deja dominar por esta mujercita y por toda sugerencia ajena, pues ahora y que se está “analizando” para ver como rompe el cordón umbilical conmigo que parece  que lo estresa. Estoy segura de que esa mujer lo ha obnubilado y lo ha hecho perder toda objetividad y cordura, porque yo no me meto en sus vidas, sólo que una madre tiene que aconsejar, sobretodo cuando ve el hoyo en el que se están cayendo sus hijos.

madre angelical

Pero hay que convencerse, el amor de madre, el más desinteresado, no paga, lo arrumban a uno a las primeras de cambio y adiós luz que te apagaste.

Y ahora para colmo mis amigas me han puesto contra la pared con el hecho de que mi problema –dijeron- era que yo era una grandísima acaparadora, que mis celos ¡hasta con ellas! eran enfermizos y que por eso me dejó Ricardo Antonio cuando no pudo más, completamente asfixiado. Lo que soy yo, no vuelvo al bingo con esas guacamayas ¡no es justo! ¡se acabó!

REVERON, la película

16 julio, 2011


REVERÓN, la película

 

La película de Diego Rísquez nos lleva a penetrar el alma del artista para conocer de su universo interno y entender la magia de su obra que plasma la conjunción de la mente del hombre alucinado con el mudo que lo rodea.. Allí,  su mano y la desafiante naturaleza se unen en la creación de un conjunto de asombrosas imágenes cuya vida se hace presente a través de un coro visual que entona palpitantes expresiones desde el laberinto bizarro del “castillete”: la riqueza del entorno geográfico, los riscos, el mar, las plantas y los animales; las figuras fantasmales engendradas por su imaginación y que, alumbradas por su arte, se convierten en habitantes compañeros, develadores del amor y del dolor que él atrapa para untarlos en la coleta, con urgencia, con el ritmo de sus dedos y de sus palmas, diestros intérpretes de emociones e instantes, sembradores de trazos, texturas y colores, elocuentes testigos del supremo trance del pintor.

Y la ingenua e inocente figura de esa mujer que lo acompaña con la delicadeza y la sutil presencia de quien quiere ayudar y proteger discretamente, a pesar de su conciencia despierta capaz de intuir el peligro.

La riqueza visual y emotiva que trasmite cada toma no permite al espectador, pestañar, no se puede correr el riesgo de perder algún elemento del conjunto de la escena, todos son voces expresivas dentro de la totalidad viva, donde cada uno se manifiesta en armonía y complementariedad con el todo.

Diego Rísquez nos lleva a apreciar el arte singular, magnífico, pero al mismo tiempo nos acerca a la personalidad apasionada del creador, enamorado de su oficio, identificado con lo que brota de sus manos porque no es mero ejercicio estético, es vida, es su vida, es la expresión de su alma, es el lenguaje de su Yo plasmado en su obra, urgido por retratar sus evidencias, las de su mundo, amores y demonios.

Con un elenco de categoría, escogido con fina sensibilidad, los personajes resultan convincentes y conmovedores, identificados con sus papeles; delicados y exigentes roles por la complejidad de la interacción humana en el mundo del arte, de los sentimientos y de la salud mental, que se ven enfrentados por las razones prácticas de “la realidad y de la sensatez”.

Es éste un film que nos lleva a vivir la historia con emoción y sorpresa, con la angustia de no perder ninguna de las imágenes ni de las palabras por sentir que en cada una de ellas existe un mensaje, un símbolo cargado de sentido, de profundo significado, tal y como es el legado de la obra completa, ya que no es ésta una película convencional, antes bien ella nos lleva a profundizar y a contactar con nuestro patrimonio emocional y cultural de nación con rasgos propios. Y es emocionante ver la tarea de rescate, porque el carácter de la obra es profundamente humanista y por ello nos muestra no sólo la excelencia del hombre como genio artístico sino como sujeto pleno en cualidades, de vasta riqueza mental y emocional, a pesar de sus desequilibrios de personalidad, los cuales, tristemente, provocarán al final su aislamiento definitivo.

A PROPÓSITO DE…

16 julio, 2011


Luz en el Otoño

TENER SESENTA Y MÁS EN EL SIGLO XXI

A causa de estar en época de celebración de cumpleaños y habiendo festejado como se merece,  dado lo elevado del escalón  alcanzado, he aquí algunas palabras que nos enfrentan al fenómeno con perspectivas más alentadoras, aprendamos de ellas.

Si miramos con cuidado podemos detectar la aparición de una franja social que antes no existía: la gente que hoy tiene alrededor de sesenta años y más. Es una generación que ha pateado fuera del idioma la palabra “sexagenario”, septuagenario etc. porque sencillamente no tiene entre sus planes actuales el hecho de envejecer.

Se trata de una verdadera novedad demográfica parecida a la aparición en su momento, de la “adolescencia”, que también fue una franja social nueva que surgió a mediados del siglo veinte para dar identidad a una masa de niños desbordados en cuerpos creciditos, que no sabían hasta entonces dónde meterse, ni cómo vestirse.

Este nuevo grupo humano que hoy ronda los sesenta y más, ha llevado una vida razonablemente satisfactoria.  Son hombres y mujeres independientes que trabajan desde hace mucho tiempo y han logrado cambiar el significado tétrico que tanta literatura le dio durante décadas  al concepto del trabajo.

Lejos de las tristes oficinas de J.C. Onetti o Roberto Arlt, esta gente buscó y encontró hace mucho la actividad que más le gustaba y se ganó la vida con eso.  Supuestamente debe de ser por esto que se sienten plenos… algunos ni sueñan con jubilarse y si lo hacen es para disfrutar aun más.

Dentro de ese universo de personas saludables, curiosas y activas, la mujer tiene un papel rutilante. Ella trae décadas de experiencia de hacer su voluntad, cuando su madre sólo podía obedecer, y de ocupar lugares en la sociedad que su madre ni habría soñado con ocupar.  Esta mujer pudo sobrevivir a la borrachera de poder que le dio el feminismo y en determinado momento de su juventud en el que los cambios eran tantos, pudo detenerse a reflexionar qué quería en realidad.

Algunas se fueron a vivir solas, otras estudiaron carreras que siempre habían sido exclusivamente masculinas, otras eligieron tener hijos, otras ambas cosas, otras que fueron periodistas, atletas, o crearon su propio “YO S.A.”.  Pero cada una hizo su voluntad.

Reconozcamos que no fue un asunto fácil y todavía lo van diseñando cotidianamente.  Pero algunas cosas ya pueden darse por sabidas, por ejemplo que no son personas detenidas en el tiempo; la gente de sesenta y más maneja la compu como si lo hubiera hecho toda la vida.  Se escribe, y se ve, con los hijos que están lejos y hasta se olvidan del viejo teléfono para contactar con sus amigos y les escriben en e-mail sus ideas y vivencias.

Por lo general están satisfechas de su estado civil y si no lo están, no se conforman y procuran cambiarlo. Raramente se deshacen en un llanto sentimental.  A diferencia de los jóvenes; ellos conocen y ponderan todos los riesgos. Nadie se pone a llorar cuando pierde: sólo reflexiona y toma nota, a lo sumo.

La gente mayor comparte la devoción por la juventud y sus formas superlativas, casi insolentes de belleza, pero no se sienten en retirada.  Compiten de otra forma, cultivan su propio estilo…Ellos no envidian la apariencia de jóvenes astros del deporte, o de los que lucen un traje Armani, ni ellas sueñan con tener la figura tuneada de una vedette.  En lugar de eso saben de la importancia de una mirada cómplice, de una frase inteligente o de una sonrisa iluminada por la experiencia.

Hoy la gente de 60 y más, como es su costumbre, está estrenando una edad que todavía NO TIENE NOMBRE, antes los de esa edad eran viejos y hoy ya no lo son, hoy están plenos física e intelectualmente, recuerdan la juventud con alegría, pero sin nostalgias, porque la juventud también está llena de caídas y nostalgias y ellos lo saben.

La gente de 60 y más de hoy, celebra el sol cada mañana  y sonríe para sí misma muy a menudo… Quizás, por alguna razón secreta que sólo saben y sabrán los de sesenta y más en el siglo XXI.

Jugando con el Otoño

(este escrito lo recibí sin firma del autor).

Memorias de Jerónimo 2

16 julio, 2011


Jero solo

ASí es cómo en este tiempo solitario que ya no sé hasta cuando se extenderá, he podido recuperar las imágenes  que se enlazan para formar una cadena que no es  otra sino la de mi propia vida. No había tenido ocasión de tener este encuentro con la memoria, mi memoria, ésa que almacena mis recuerdos y que en la vida cotidiana se oculta,  calla las voces, los ruidos sigilosos y estridentes que me han rodeado, las palabras dulces que me han arrullado y aquellas tan agrias que me llevaron a huir y a esconderme; esa caja repleta de escenas que no he tenido hasta ahora tiempo de registrar porque el torbellino del día a día no permitió ni siquiera que la inquietud por recordar llegara hasta a mí. Pero hoy que todo es silencio y soledad, que tengo los espacios de esta casa todos para mí porque todos se fueron, y son manos ajenas quienes vienen puntualmente a proveer  mi alimento, yo me he retirado a mis rincones y aleros predilectos para traer a mi mente eso que llaman “el nivel alfa”, el cual aprendí a alcanzar gracias a las clases en CD que mi dueña practicaba y que ya abordo con toda facilidad gracias a ese aprendizaje previo que me permite sólo con la concentración de mi respiración llegar hasta esos espacios profundos y tranquilos, propios para que arribe todo aquello que invocamos.

Y en mi debut pedí por algo que me llenara de amor y protección porque ha sido ésa mi más aguda carencia en estos días: y así fue como pude evocar y sentir el afecto y cuidado de quienes me acogieron cuando era apenas un “pichón de gato” sin cualidades estéticas ni raciales cautivadoras, pero supongo que ellos fueron capaces de intuir mi capacidad de acompañar, y mi solidaridad y gratitud fieles e inquebrantables, porque tengo que reconocer que no fueron mezquinas sus palabras para enaltecerme, ni sus caricias para proporcionarme el calor y el apoyo que estaba necesitando.

Y tengo que sentirme agradecido y orgulloso de la Madre sustituta que tengo (Mamáminina) porque a pesar de la neurosis  que dicen habita  su carácter, no puedo negar que para conmigo no ha tenido más que tolerancia y paciencia perseverantes, y palabras que al mismo tiempo que me reprenden no dejan nunca de darme una dosis de esperanza acerca de mis grandes posibilidades de convertirme en el príncipe de los felinos  mestizos, esto podría parecer una burlona ironía, pero yo la comprendo, ella es realista y no quiere adularme con mentiras, luego no me va a llenar de ilusiones acerca de un “principado” que incluya como súbditos a los gatos “de nobles estirpes”, luego no me ofende, al contrario su honesta sinceridad me conmueve. Y tengo que revelar que para ella no es fácil mantener su inquebrantable afecto frente a los amigos que pretenden inducirla a que me repudie, y que se burlan de mí con apodos peyorativos que no quiero aquí repetir, porque he de reconocer que ella ha elevado mi autoestima de la cual me valgo para pasearme airoso por los techos y los muros del barrio.

Y ¿cómo negar lo que he aprendido acerca del comportamiento humano en esta cercanía que comprende mi relación  con  la gente de esta familia y sus amigos? Pero he de aclarar que no es solamente mi observación de estas conductas lo que me aporta estas apreciaciones llenas de interrogantes y dudas, conjeturas y conclusiones fruto de una capacidad de reflexión que se ha ido desarrollando en mí, y que cuenta con el refuerzo de las “conferencias”  que Mamaminina dicta para mí, ya que no puedo decir que son conversaciones lo que mantenemos, obviamente, ustedes comprenden, pero a ella le da los mismo, porque parece que intuye lo que yo voy pensando a pesar de mi imposibilidad de usar el “verbo”, y entonces me contesta, me discute, me afirma o me deja unas preguntas planteadas como para que yo medite. Claro hemos desarrollado también una comunicación simbólica gracias a mis orejas, mis bigotes, mis patas y mi cola, que suelen ser muy expresivos y que ella comprende a las mil maravillas.

Pero no todo en la vida es camino de rosas ¿qué pasa entonces? Que la pobre Mamaminina se ha visto sorprendida en estos pseudodiálogos que a las personas superficiales alarman y escandalizan, entonces se ha corrido la voz de que padece de demencia senil, que habla sola, o lo peor…….con gatos…..y…..para colmo han hecho la asociación con las villanías medievales donde se quemaban a las brujas y junto a ellas sus gatos, animalitos inseparables de cada una de esas mujeres que fueron a la hoguera. Esto ha traído un clima de recelo y aversión, pero yo ¡sorprendido¡ he presenciado cómo en ella ha endurecido su convicción de nuestra inocencia y de su salud, y quiere comprarme un coche para sacarme de paseo, ella mi lacayo y yo el caballero, es decir, para aventarles a los mal pensados mi recorrido en “carroza real”, ya compró unos metros de terciopelo ¡azul rey¡ y unos galones dorados para forrar el asiento con magnífica vestidura.

La verdad no sé en qué parará todo esto, yo estoy conmovido, pero preocupado porque seguro de que no seré yo la víctima, entonces, temo por ella.

Memorias de Jerónimo 3

9 julio, 2011


MEMORIAS DE JERONIMO 3

 

 

 

Desde que me he sentido solo se me ha hecho costumbre el meditar y discurrir sobre todo aquello que me causa curiosidad o me afecta en uno u otro sentido. Además con la esperanza de que Mamáminina a su regreso podrá recoger todos mis sentimientos y reflexiones, ya que importó desde Australia un novedoso aparato que graba los maullidos (es decir nuestro lenguaje) y lo traduce a las palabras de los humanos, con la suerte de que su creador, un español criado en Filipinas, se asentó en tierras australianas y es allí donde vive y trabaja, haciéndose famoso por la singularidad de sus inventos. El haber convivido de niño con toda clase de felinos lo llevó a aguzar sus sentidos para establecer comunicación con ellos, y luego sus posteriores estudios superiores en semiología, fonética, y zoología, lo condujo a especializarse en “idiomas animales” construyendo una teoría que ha revolucionado al mundo, llevando a las primeras universidades científicas a creas escuelas focalizadas en tales materias. Bueno eso es lo que me ha contado Mamaminina, y para pruebas: aquí estamos nosotros, ella me deja encendido el adminículo, yo maullo delante de él todo lo que voy pensando y sintiendo, y ella luego transcribe el contenido a otro aparato que con una aguja con tinta (como de electrocardiograma), deja estampadas unas curvas que ella interpreta y transcribe a la computadora. Es gracias a eso que mi voz llega hasta su Blog, y por tanto hasta sus lectores. Y yo me contento cuando la veo reírse sólo de pensar en los comentarios que todo esto levantará, porque ya he comentado que nosotros los gatos nos vemos injustamente repudiados y perseguidos por fanáticos oscurantismos, que en el pasado nos llevaron hasta las llamas de las hogueras. Pero también me preocupo porque la gente la ataca e insiste en murmurar acerca de una pretendida senilidad que raya en locura gracias a la relación que mantiene con nosotros (Hana mi mamá, Clementina mi hermana y conmigo). Claro que ellas no gozan del privilegio mío de esta relación de tanta riqueza, pero ¿qué se puede esperar de las hembras, seres que tiene cerebro pequeño y son pobres en inquietudes que sobrepasen la mera subsistencia?. Me consideran machista por estas afirmaciones, ¡pero qué va! Lo que está a la vista ¡está a la vista!, ellas ni se acerca a la grabadora y menos al transcriptor, creyendo que son máquinas de tortura.

Pero volviendo a mi preocupación el otro día oí que una de sus hijas gritaba un tanto alterada:  – ¿¡Pero no se dan cuenta?! ¡está de manicomio!- Y yo presiento que la van a internar. La otra apuntó,-¡ si ya es septuagenaria¡ y la otra contestó, -pero hay muchos de setenta años que no hablan con gatos,¡te lo puedo asegurar!

Yo tengo que averiguar si en los manicomios aceptan pacientes con mascotas, porque si no ¡Qué será de mi vida! Aunque creo que Mamaminna bien podrá convencerlos de que yo soy un gato muy especial

De nuevo

8 julio, 2011


Queridos visitantes:

De nuevo con ustedes después de una larga ausencia. Múltiples y variados obstáculos (ninguno grave, desde problemas con “el ordenador” (ole), hasta desplazamientos al exterior) me impidieron continuar con las visitas a éste mi blog aunque no, dejar de escribir. Por este motivo iré transcribiendo de acuerdo a su vigencia algunos textos, así como agregando aquellos que surjan en el prpesente.

Por ahora algunas palabras ajenas que han habitado mis reflexiones.

De nuevo

8 julio, 2011


Después de una larga ausencia otra vez por aquí.

Hoy, solamente palabras que me llevan a la refrlexión

De nuevo

8 julio, 2011


Después de una larga ausencia, otra vez por aquí, hoy “palabras que me llevan a la reflexión”.

 

“Seas quien fueres lo que hagas,

Si deseas algo con firmeza,

Es porque ese deseo nació antes en el alma

Del Universo. Y es tu misión enLa Tierra.

Cuando quieres algo, todo el Universo conspira

Para que realices tu deseo.

Las tareas cotidiana jamás impidieron a alguien

Seguir sus sueños.

Nadie está a salvo de las derrotas. Pero es mejor perder

Algunos combates en la lucha por nuestros sueños que ser

Derrotado sin saber siquiera por qué está luchando.

Sólo una cosa convierte en imposible un sueño:

El miedo a fracasar.”

Cohelo 

  Cuando se viaja

En pos de un objetivo

Es muy importante prestar atención

Al Camino.

El camino es el que nos enseña

La mejor forma de llegar y nos enriquece

Mientras lo estamos recorriendo.

Cohelo