SUEÑOS CUMPLIDOS 1

28 octubre, 2011


He abierto los ojos contra mi voluntad, es más, yo diría, con pánico de perder las imágenes que habitan mi mente afiebrada de tanta ilusión; sí, porque soy yo quien las protagoniza y no quiero perderlas: ha sido un teatro de revelaciones donde me desdoblo en infinitos roles, papeles prohibidos, negados a mis menguadas posibilidades,

Y he aquí que en esta noche de travesuras oníricas he corrido la cortina y frente al público, he representado vívidamente una cadena de escenas que permanecían escondidas en el fondo de ese subconsciente traicionero o, ¿salvador? que hoy me descubre y me denuncia. Porque ¿es acaso puro teatro? ¿Estoy siguiendo un guión ajeno, o producto de mi propia voz que lo crea y lo recrea dentro de la oscuridad de mi espíritu, agazapado entre los pliegues de mi timidez y mis prejuicios? ¿Cómo es posible que mis mejillas se enciendan una y otra vez con el sabor sorpresivo del triunfo, del arrebato de las virtudes a las heroínas que mi mente exaltó, disimulando la envidia y el resquemor de lo inalcanzable?

Así en este amanecer todo ha sido distinto porque entre el sueño y la vigilia yo sentí la certeza de mi nueva personalidad como el milagro que no respeta tiempo ni espacio, y a pesar de la evidencia de la realidad, yo salté los obstáculos para atrapar un panorama exitoso, donde los pendientes quedaron sepultados.

De manera que quien no pudo lanzarse por calles y aceras trepada sobre patines veloces, hoy no sólo corrió sobre cuatro ruedas en cada pie, sino que voló en patineta a través de rampas de concreto, subiendo y bajando, saltando y aterrizando, rematando con diestras vueltas cada pirueta.

El peligro y mis pocas cualidades atléticas habían sido decretados como fundamento de las prohibiciones a la práctica de tales juegos deportivos. ¿Cómo discutir el discurso sagrado? ¿Cómo dudar de la veracidad de sus augurios? ¿Cómo espantar el miedo hacia el castigo? Pero hoy ¿Quién controla mis sueños?

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Tomado de Google

Madame de Lambert

(1647-1733)

 

Recibía en su “salón”, como era costumbre en la época entre las clases privilegiadas, a intelectuales, escritores, .miembros de la academia,  y artistas que se movían entre las nuevas corrientes de pensamiento y teorizaban sobre ellas. Escribió varios libros, destacándose entre las primeras mujeres que realizaban tal actividad (“Consejos de una madrea su hija  y “Consejos de una madre a su hijo”). Ya el hecho de mantener estas relaciones con el mundo del conocimiento la ubicaba en una mujer de nuevas tendencias, no obstante permanecía “conservadora” con respecto al rol de la mujer como un ser discreto, sometido a las pautas tradicionales, (silencio, sustracción del mundo, vida interior, pero al mismo tiempo , tiene obras que se aventuran a criticar al hombre (“discurso contra los hombres” que desperdician la capacidad de amar.).


Madame de Tencin

(1682-1749)

 

También recibía en su casa a intelectuales, teóricos de la nuevas ideas política.

Montesquieu se destacó en entre sus invitados, a quien le publicó el “Espíritu de las Leyes”.

Olimpia de Gouges

 (1748-1748)

Revolucionaria francesa (1748-1793). Se manifestó a favor de la emancipación de la mujer en una Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana. Opinaba que las mujeres también debían ser contribuyentes, y tener derecho a la propiedad, y abogó por la distribución igual de las actividades para mujeres y hombres. Desató las iras de Robespierre, fundó el “Club de las calceteras”, fue guillotinada el mismo día que María Antonieta (1793).

Madame de Stäel

(1766  1817

Anne Louise Germaine Necker, Baronesa De Staël-Holstein, es más conocida como Madame Staël. Hija del financiero Jacques Necker, tendrá en su casa un importante lugar de tertulia política durantela Revolución Francesa. Forzada a abandonar París en 1803 se instaló en el Imperio Alemán, donde visitó Weimar, Berlín, y Viena, volviendo a Francia en algunas ocasiones. Su fama como escritora la alcanzó con “Corinne” novela romántica publicada en 1807. También destacaría “En Alemania” publicada en Londres en 1813 y sus “Cartas”, memorias políticas publicadas en 1788. Además escribió novelas, ensayos y trabajos históricos y críticos. Oradora que se refiere  explícitamente a la situación de la mujer, lo que no hacían las Ilustradas..


Théroigne de Méricourt,

(1762-1817)

Nacida Anne Josèphe Terwagne, más tarde adoptaría en nombre de Lambertine. Fue una mujer política francesa. Nació en el principado de Lieja el 13 de agosto de 1762 en Harcourt, en las Ardenas, durante la época de la dominación austriaca; abandona pronto el seno familiar, agricultores acomodados, y trabaja como sirvienta. Esbelta y bonita, “casi tan inteligente como un hombre”, se convierte en lo que se dio en llamar una cortesana. Adquiere con rapidez conocimientos de música y literatura, trasformándose en una mujer “ilustrada”.

Tras haber vivido en Londres y múltiples aventuras, se incorpora a la Revolución francesa. Hábil con la pistola y el sable, Tehéroigne, más conocida en París como la Belle Liégeois, crea un salón, en la calle Boulay, en el que conoce a Camille Desmoulins, Jerôme Pétion de Villaneuve, Jacques Pierre Brissot, Fabre D’Églantine, Charles-Gilbert Romme…y su salón se convierte en un “club revolucionario”.

Théroigne crea, asimismo, el club de los amigos de la ley que se funde con el célebre club de los Cordeliers. En 1790, endeudada, acusada de haber tomado parte en los acontecimientos del 5 y 6 de octubre en Versalles, vuelve a su país natal y se instala en Lieja donde será arrestada la noche del 15 al 16 de octubre. Internada en Kufstein, en el Tirol, conquista a su carcelero y consigue escapar volviendo a París a últimos del año 1791.El 26 de enero de 1792, es recibida con todos los honores por los jacobinos. Se pone a las órdenes de Brissot declarándose ferviente republicana. Hace entrega de sus joyas al club de los Cordeliers, que pasaba por dificultades económicas, e impulsa a todas las mujeres a apoyar a los ejércitos revolucionarios. Es proclamada La primera amazona de la Libertad, y defiende, ardorosamente, los derechos de las mujeres. El 14 de julio de 1789 se presenta en la toma de la Bastilla, empuñando una espada, al frente de un grupo de mujeres. Sus actividades son, no obstante, muy criticadas.

Théroigne esta presente en todos los combates. En mayo de 1793, en el jardín de las Tullerías, es acusada de apoyar a Brissot, líder de los girondinos, es apaleada y despojada de sus vestiduras por un grupo de airadas mujeres; este acto humillante y su opinión de una revolución fracasada la precipitan a la locura. En noviembre de 1800, a los 38 años, es recluida en Salpétriére (París) donde permanecerá 23 años, los últimos de su vida.
Su vida, que la convierte en una de las primeras feministas de la historia, inspiró a Charles Baudelaire la obra poética Las flores del mal, a las que prestó voz Sarah Bernhardt. Murió el 23 de junio de 1817 en Salpétriére, París.

FLORA TRISTÁN

(1803-1844)

“Una tarde de septiembre de 1838, tras permanecer días y días al acecho, un hombrecillo llamado André Chazal disparó en París contra su esposa. La mujer se desplomó en la acera gravemente herida: Flora Tristán era por fin libre”.
Flora Tristán nació en París el 7 de abril en 1803, en plena época napoleónica. Fue hija del coronel Marino Tristán y Moscoso, coronel peruano de la armada española  y de la francesa Anne Laisney.

Durante los primeros años de su vida, Flora no se vio privada de nada y crecíó en un hogar siempre concurrido por visitas del nivel de Simón Bolívar y su maestro Sim6n Rodríguez.

La muerte de su padre cuando Flora sólo tenía 4 años sume a la familia en la pobreza. El estado francés revolucionario no reconoce a la viuda ni a los hijos negándoles cualquier bien o derecho.

Por este motivo, Flora comienza a trabajar como obrera en un taller de lítografia. Con apenas 17 años, se casa con el propietario de ésta, André Chazal, y tiene tres hijos, uno de ellos, Aline, será la futura madre del pintor Paul Gaugin.

Decepcionada del matrimonio comienza a trabajar como criada de una familia inglesa, por lo que debe viajar a Inglaterra. Se inicia entonces una lucha legal por la custodia de los hijos que duraría 12 años.

Sus amargas vivencias despiertan en ella un pensamiento y una actitud revolucionaria que la convierte en la precursora del movimiento feminista. Viaja por varios países donde realiza trabajos de toda clase, es en este momento cuando toma conciencia de su condición de “paria”.

En 1833 decide viajar a Perú para reclamar la herencia que le corresponde de su padre, pero solamente consigue una pensión mensual. La etapa que pasa en Perú donde asiste a la guerra civil y ve la gran diferencia entre las distintas clases sociales será significante para el futuro de Flora: se convierte en defensora declarada de los derechos y libertades de la clase obrera y de la mujer.

Las persecuciones de su marido continúan, hasta el punto de recibir un disparo que la deja mal herida. Finalmente es  condenado y ella consigue liberarse de él.

A raiz de un viaje a Londres, donde Flora consigue penetrar en la cámara de los lores disfrazada de hombre y donde entra en cometo con los obreros que malviven en una sociedad que les da la espalda, decide dedicar sus esfuerzos en un futuro sobretodo a la clase obrera: antes de empezar a gestarse las ideas de Marx y Engels, viaja por toda Francia dando apoyo a los trabajadores de su país.

En 1844 fallece víctima del tifus con solo 41 años, dejándonos plasmadas sus ideas y sus vivencias en su prolífica obra, de la cual destacan Peregrinaciones de una paria, Paseos en Paris, Selección de Cartas, una recopilación de cartas del Libertador Simón Bolívar, Unión Obrera así como otros dos libros a favor del divorcio.

 

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Hemos hablado sobre el tema de la mujer en repetidas ocasiones , hoy creo que podríamos dar una visión general sobre los orígenes que irán suscitando cambios en su su puesto en la sociedad, así como su desempeño y su proyección dentro del ámbito social. Recogiendo algunas notas entregamos una visión  somera que  puede servir de  introducción a futuros artículos donde la historia y nuestra reflexión nos ayuden ha  obtener conocimiento y criterio sobre un tema tan controvertido.

Puede considerarse antecedentes del feminismo aquellos escritos que se publicaron en el siglo XV, (C. de Pizen), conocidos como “memorial de agravios”, “libro de quejas”, pero que no se incluyen en la literatura feminista ya que no adquieren las características de aquel concepto con el que se ha denominado a un movimiento concreto. El, género “vindicación” aparece en el siglo XVII, con la Ilustración, y  se pronuncia en contra del “patriarcado” y la desigualdad. Y aunque parezca pradójico, en 1600, Paulain dela Barre, (cartesiano) había publicado tres libros feministas, a pesar de su condición masculina.

Se dice que el “feminismo” es un producto genuinamente moderno que surge en el Siglo de las Luces, cien años antes dela RevoluciónFrancesa, y que tiene sus características propias e históricas.

Es curioso, y por eso lo mencionamos cómo a pesar de las consignas que se proclamaron en ese movimiento político (igualdad, propiedad, fraternidad) la mujer continuó execrada de tales privilegios. Sin embargo al estudiar el fenómeno, se presentan claras las razones de este fenómeno. Los teóricos dela Ilustracióna pesar de toda las ideas de renovación política y cultural que trasmitieron, mantuvieron intacta su percepción sobre el ser femenino, y con ello queremos significar que la condición de ésta se considera para aquella época inferior y peligrosa, es decir la mujer no es digna de disfrutar de los derechos civiles, pues dadas sus malas inclinaciones y su debilidad, constituiría una vez hecha dueña de capacidad política, un grave riesgo para la sociedad.

Es por eso que la mujer comenzará las protestas en pro de sus derecho negados.

(Tomado de El Feminismo Google)

 

MI OTRO MUNDO

3 octubre, 2011


MI OTRO MUNDO

Dicen que fantaseo y traslado las imágenes de los sueños a la realidad, al día a día. No es cierto y me parece fácil hacer creíble mi convivencia e intimidad con un mundo para los otros silencioso. Aquí estoy en mi habitación, en mi cama y con la Laptop en mis piernas. Quiero hablar del momento presente y he aquí que estoy rodeada de compañeros habitantes de mi casa. Llueve muy fuerte y los tres gatos se han recogido nada menos que en mi cuarto; hay truenos y relámpagos que aturden e iluminan el espacio cual titilantes luces de neón . Ellos parecen buscar refugio, traducen en sus ojos inquietos y en sus bigotes erizados, el miedo que cada estruendo y caprichoso resplandor provocan.

Luego mis palabras tranquilizadoras y mis frases cariñosas no son invento de mi imaginación, creo que el tono de mi voz se suma a ellas y logra un efecto sedante, puedo asegurar que hay comunicación entre nosotros y es por eso que me buscan cuando han de guarecerse del peligro.

Pero no puedo obviar que a mi derecha se alza una foto antigua que reproduce a un humilde borrico que, conducido por riendas de mecate en las manos de un frágil y tierno niño de pies descalzos apoyados en el estribo, marcha manso y paciente por caminos de pasto y piedras.

Y entonces se me encoge el corazón cuando reconozco una y mil veces los ojos profundos del niño, aquellos que me donó en herencia para hacerme reconocible frente a todos, a todos aquellos que nunca pudieron dirigirse a mí, sin exclamar:

-¡¡Los ojos de su padre!!

Y ¿cómo no emocionarme con la presencia del obediente asno si fue su amigo desde la más temprana infancia, y la musa que lo llevó a escribirle un poema desde el presidio?

¡Zarcos eran los ojos de mi burro!

Una lista blanca en la cruz

Y en la frente una mancha………

……………………………..

Espejos de mi niñez,

Los ojos zarcos.

Ritmo de mi niñez

el trotar de sus cascos.

¡Se me enturbian los ojos,

cuando me acuerdo de mi burro¡

¿Cómo no preguntarle acerca de mi padre? ¿Quién mejor que él podría hablarme de sus aventuras infantiles? ¿Cómo no pedirle que me revele sobre lo que sentía su corazón secreto seguramente deshojado frente a su más fiel compañero durante sus largos paseos entre montes y quebradas?

Y entonces retrocedo hasta mi infancia para traer mis primeras lecturas, aquellas que mi padre escogía para mí, y allí aparece el bonísimo Cadichón de la Condesa de Segur, y ya no puedo más, y estallo en llanto.

SOR MARIA DE LOS ANGELES

1 octubre, 2011



 

Está de rodillas en el reclinatorio frente al altar, la cabeza inclinada, la frente entre sus manos. Con murmullo tembloroso se atreve a suplicar:

-_¡Señor! Una vez más ¡perdóname! He vuelto a recaer, la vanidad me acosa, el deleite por sentirme bella se apodera de mí, y entonces, no puedo resistir el mirar mi tenue reflejo en el vidrio de la ventana del pasillo. Acudo a mi renuncia el día de la consagración de los votos, pero no es suficiente a pesar de la sinceridad de mi entrega, hoy flaqueo una vez más y me siento una infiel arrastrada por los deseos mundanos y en brazos de la frivolidad.

Y entonces revive la tarde de su juramento, la poda de su cabellera bajo el filo de la tijera, la mutilación del símbolo de su feminidad.

Y siente náuseas, una rabia secreta que puja por salir y que permanece aplastada por las ansias fervientes de cumplir sus promesas.  Hoy algo ha cambiado, ella presiente una fragilidad nueva que la hace vulnerable a deseos prohibidos. Esta tarde se tropezó con el papá de Pepita, infante de preescolar, y no pudo evitar el estremecimiento que los ojos atrevidos del varón levantaron en su cuerpo, y entonces presurosa, se acercó al pasillo sólo para contemplarse en la ventana, para asegurarse de que su belleza era la culpable de la insolente mirada. Y se sintió ardorosa y feliz de que el reflejo le diera la razón.

Y la suplicante plegaria de culpa y arrepentimiento no le dará la fuerza para resistir la tentación. Al día siguiente ella pide especialmente el turno para atender a los padres a la hora de la salida, y entonces vivirá una vez más, la certeza de sentirse deseada. Y ya no renuncia a recibir la admiración del hombre, a pesar de la austera toca y el hábito franciscano, y aunque ello la lleve continuamente hasta el confesionario a volcar su impenitente conducta.