TARDE INTENSA

6 abril, 2013


5 DE ABRIL,

TARDE INTENSA la de hoy mientras asistíamos desde nuestras casas al evento de “la cultura en respaldo de Enrique Capriles R.” La emoción que me permite sentir que “yo soy venezolana”, reafirmada por quinientas voces hermanas, me lleva a repetirlo con sonido de campanas que    lo gritan al viento mensajero, por corredores, avenidas, valles y montañas. Es una sola voz contundente que nos fortalece frente a quienes han querido enmudecernos, que nos llena de esperanza al sentirnos mancomunados, identificados, acompañados en la solidaridad por un país que nos palpita desde lo más intimo de nuestro corazón y lo más  profundo de nuestras entrañas, lo que aquella canción canta: ¡ Venezuela sólo tengo mi vida para cuidarte!

Rostros resplandecientes, unos bañados por las lágrimas, otros brillando de contento, se encontraron en un escenario que  los acogió para recibir conmovedores y emocionados testimonios de ese vigor libertario que se expresó con valor y autenticidad en vísperas de la toma de  decisiones críticas. Para enfrentar a quienes pretenden descalificarnos y atemorizarnos y, ante quienes el espíritu imbatible del amor y el compromiso por nuestro país hoy flagelado por la mentira, se alza con esa fuerza que aporta la verdad y que  a todos nos contagia hacia la construcción de una nueva realidad. ¡HACIA EL CAMBIO!

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TARDE INTENSA

6 abril, 2013


perdón 2ABRIL 5 de 2013

TARDE INTENSA la de hoy mientras asistíamos desde nuestras casas al evento de “la cultura en respaldo de Henrique Capriles R.” La emoción que me permite sentir que “yo soy venezolana”, reafirmada por quinientas voces hermanas, me lleva a repetirlo con sonido de campanas que    lo gritan al viento mensajero, por corredores, avenidas, valles y montañas. Es una sola voz contundente que nos fortalece frente a quienes han querido enmudecernos, que nos llena de esperanza al sentirnos mancomunados, identificados, acompañados en la solidaridad por un país que nos palpita desde lo más intimo de nuestro corazón y lo más  profundo de nuestras entrañas, lo que aquella canción canta: Venezuela sólo tengo mi vida para cuidarte.

.Rostros resplandecientes, unos bañados por las lágrimas, otros brillando de contento, se encontraron en un escenario que  los acogió para recibir conmovedores y emocionados testimonios de ese vigor libertario que se expresó con valor y autenticidad en vísperas de la toma de  decisiones críticas. Para enfrentar a quienes pretenden descalificarnos y atemorizarnos y, ante quienes el espíritu imbatible del amor y el compromiso por nuestro país hoy flagelado por la mentira, se alza con esa fuerza que aporta la verdad y que  a todos nos contagia hacia la construcción de una nueva realidad. ¡HACIA EL CAMBIO!