DE GARCIA LORCA

5 noviembre, 2010


Medio pan y un libro. Locución de Federico García Lorca al Pueblo de Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931. 


“Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.
Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.
No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.
Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?
¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia , alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía:
‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida
Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.
Septiembre de 1931.

…asi que no se olviden de leer queridos amigos .


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es un hada hilandera, famosa por la habilidad y destreza de sus manos. En Cerdeña buscan a Giane por las cuevas para que adivine el futuro. Sus predicciones son muy acertadas, conocedora como es del interior del ser humano. A Giane hay que imaginarla hilando ante la rueca, adivinando por medio de sus hilos el destino de cada uno de nosotros, envuelta en una maraña de posibilidades que marcaran nuestro futuro.Yo me refugio bajo el “portal” cuando la lluvia arrecia, cuando el afuera se vuelve sordo, cuando fenece la comunicación, el diálogo  con las voces de los otros.  Entonces yo necesito escuchar ese caudal de palabras que corre dentro de mí, expresarlo porque es el agua que me alimenta y me consuela, por eso lo atrapo antes de que se borre. De no hacerlo, lo pierdo. Debo convertirme en “hilandera” que devana los hilos para formar las palabras, las frases que han de tejer el tapiz que mostrará mi mensaje, la historia que entregaré a otros donde, como Giane (*), dictaré el acontecer que de ella se desprenda.

(*) La alusión a Giane se debe a que “..es un hada hilandera, famosa por la habilidad y destreza de sus manos. En Cerdeña buscan a Giane por las cuevas para que adivine el futuro. Sus predicciones son muy acertadas, conocedora como es del interior del ser humano. A Giane hay que imaaginarla hilando ante la rueca, adivinando por medio de sus hilos el destino de cada uno de nosotros, envuelta en una maraña de posibilidades que marcarán nuestsro futuro“.