REVERON, la película

16 julio, 2011


REVERÓN, la película

 

La película de Diego Rísquez nos lleva a penetrar el alma del artista para conocer de su universo interno y entender la magia de su obra que plasma la conjunción de la mente del hombre alucinado con el mudo que lo rodea.. Allí,  su mano y la desafiante naturaleza se unen en la creación de un conjunto de asombrosas imágenes cuya vida se hace presente a través de un coro visual que entona palpitantes expresiones desde el laberinto bizarro del “castillete”: la riqueza del entorno geográfico, los riscos, el mar, las plantas y los animales; las figuras fantasmales engendradas por su imaginación y que, alumbradas por su arte, se convierten en habitantes compañeros, develadores del amor y del dolor que él atrapa para untarlos en la coleta, con urgencia, con el ritmo de sus dedos y de sus palmas, diestros intérpretes de emociones e instantes, sembradores de trazos, texturas y colores, elocuentes testigos del supremo trance del pintor.

Y la ingenua e inocente figura de esa mujer que lo acompaña con la delicadeza y la sutil presencia de quien quiere ayudar y proteger discretamente, a pesar de su conciencia despierta capaz de intuir el peligro.

La riqueza visual y emotiva que trasmite cada toma no permite al espectador, pestañar, no se puede correr el riesgo de perder algún elemento del conjunto de la escena, todos son voces expresivas dentro de la totalidad viva, donde cada uno se manifiesta en armonía y complementariedad con el todo.

Diego Rísquez nos lleva a apreciar el arte singular, magnífico, pero al mismo tiempo nos acerca a la personalidad apasionada del creador, enamorado de su oficio, identificado con lo que brota de sus manos porque no es mero ejercicio estético, es vida, es su vida, es la expresión de su alma, es el lenguaje de su Yo plasmado en su obra, urgido por retratar sus evidencias, las de su mundo, amores y demonios.

Con un elenco de categoría, escogido con fina sensibilidad, los personajes resultan convincentes y conmovedores, identificados con sus papeles; delicados y exigentes roles por la complejidad de la interacción humana en el mundo del arte, de los sentimientos y de la salud mental, que se ven enfrentados por las razones prácticas de “la realidad y de la sensatez”.

Es éste un film que nos lleva a vivir la historia con emoción y sorpresa, con la angustia de no perder ninguna de las imágenes ni de las palabras por sentir que en cada una de ellas existe un mensaje, un símbolo cargado de sentido, de profundo significado, tal y como es el legado de la obra completa, ya que no es ésta una película convencional, antes bien ella nos lleva a profundizar y a contactar con nuestro patrimonio emocional y cultural de nación con rasgos propios. Y es emocionante ver la tarea de rescate, porque el carácter de la obra es profundamente humanista y por ello nos muestra no sólo la excelencia del hombre como genio artístico sino como sujeto pleno en cualidades, de vasta riqueza mental y emocional, a pesar de sus desequilibrios de personalidad, los cuales, tristemente, provocarán al final su aislamiento definitivo.

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EL NIÑO DE LA PIYAMA DE RAYAS

(Film)

Bruno y su familia se han mudado, el niño extraña el antigua hogar y ahora. todo lo intriga y desconcierta; su padre un general nazi es el nuevo director del campo de concentración instalado apenas a unos metros de la casa que habitan. Bruno no hace más que explorar a escondidas porque entiende que está rodeado de secretos, en su búsqueda dará con otro niño que tras los alambres de púas y vistiendo una pijama de rayas, le habla de sus carencias y mortificaciones, un mundo incomprensible para Bruno que no sospecha la crueldad de la situación, mucho menos la participación de su padre en los hechos que comienza a descubrir. Con sorpresa lo encuentra un día en su propia casa secando la cristalería y entonces le obsequia galletas, un soldado los sorprende, y Bruno frente a su agresividad se acobarda y afirma la acusación de ladrón que el militar le ha dado. Pero la amistad que se ha enlazado entre los niños permite que Bruno vuelva a la cerca de púas en busca de perdón, que cave un hueco que le permita colarse bajo la barrera para ayudar al  pequeño que quiere buscar a su padre desaparecido en el campo Los niños se mezclan con el montón de empiyamados que marchan hacia las duchas, les dicen, Bruno con la mirada atónita contempla el ambiente denigrante que no encaja con la engañosa versión que ha recibido de sus padres, quienes en ese momento llegan atribulados a buscarlo. Pero es tarde, la cámara de gas ha soltado ya su fluido mortal.

Miscelánea

C.C.E. 1.488.



Cadena Perpetua

Benjamín Espósito, investigador incansable, acecha durante años a Ricardo Morales  esposo de una mujer asesinada, bajo la sospecha de que es el responsable de la desaparición del posible criminal.. Hoy sigilosamente lo ha seguido hasta la parte posterior de una casa donde aquel franquea la puerta con una escudilla en la mano. Benjamín con paso precavido continua su espionaje hasta el interior del recinto, aguarda mientras observa atentamente. Ahí, una reja delata una estrecha celda y en ella, cadavérico, consumido por el tiempo y el encierro el prisionero suplica dirigiéndose a Espósito:

-Dígale que al menos me hable.

Morales se acerca al intruso e implacable afirma:

-¡Usted dijo que era cadena perpetua!

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